Documentación

El modelo

Repartir en categorías, en dinero

Cada categoría es una meta en dinero, nunca un porcentaje. Y todas vuelven a empezar cuando arranca un ciclo nuevo.

Segundo paso: repartir ese ingreso en la meta de cada categoría, con lo que queda por asignar.

Una categoría es un monto, no un porcentaje

Cuando repartes, a cada categoría le pones una cifra: tanto de mercado, tanto de transporte, tanto de salidas. No un 20 % ni un 15 %.

Un porcentaje queda elegante en un artículo y no sirve de nada en la fila del supermercado. Lo que necesitas saber ahí es cuánto te queda de mercado, y eso es un número en dinero.

Cómo se reparte

Partes de lo que entró en el ciclo y vas asignando montos. La app no te deja repartir más de lo que tienes: mientras la suma se pase del ingreso, no avanzas.

Un consejo que ahorra frustración: empieza con pocas categorías, cuatro o cinco. Es más fácil añadir una que arrastrar quince que no miras.

Cambiarlas no reescribe el pasado

Cada ciclo se queda con una foto de la meta que tenía cada categoría. Si subes el monto del mercado hoy, el cambio vale desde el ciclo en curso en adelante; los ciclos ya cerrados conservan la meta con la que se vivieron.

Es lo que hace que la historia sirva para algo: si al cambiar una meta se reescribieran los ciclos viejos, comparar contra ellos no diría nada.

Y una categoría no se borra nunca: se archiva. Deja de aparecer en tu ciclo, pero sus gastos siguen ahí y siguen contando en la historia.

Todas se reinician cada ciclo

Al empezar un ciclo nuevo cada categoría vuelve a su monto: el mercado está otra vez entero, aunque el ciclo pasado se te acabara el día doce. Así cada periodo se mira solo, sin arrastrar la culpa del anterior.

La única que no se reinicia es el ahorro, que acumula. Tiene su propia página.