Documentación

El modelo

El ciclo empieza el día que te pagan

Thrymo no organiza tu dinero por meses del almanaque, sino por el tramo que va de un pago al siguiente. Es el concepto que hay que entender primero.

Pantalla principal de Thrymo: el ritmo que llevas, lo que queda disponible del ciclo y el desglose entre lo gastado, lo apartado para ahorro y lo reservado.

Qué es un ciclo

Un ciclo es el tiempo que va desde que te pagan hasta que vuelven a pagarte. Ese es el periodo que de verdad administras: el dinero que tienes hoy es el que entró el último día de pago, y tiene que alcanzar hasta el siguiente.

Si te pagan el 15, tu ciclo va del 15 al 15. Si te pagan cada quincena, tienes dos ciclos en un mes. Thrymo se ajusta a tu calendario, no al del almanaque.

Por qué no el día 1

Casi todas las apps de presupuesto parten el año en meses naturales, del 1 al 30. Suena ordenado, pero si cobras a mitad de mes tu dinero queda partido en dos trozos que no coinciden con nada: la primera quincena la pagas con lo que entró el mes pasado y la segunda con lo de este.

Anclar el ciclo al día de pago arregla tres cosas de golpe:

  • Ves cuánto te queda hasta el próximo pago, que es la pregunta que de verdad te haces.
  • No tienes que hacer cuentas mentales para saber qué parte del mes ya estaba cubierta.
  • Cada ciclo abre con una cifra que existe: lo que acaba de entrar.

Cómo empieza un ciclo

Al abrir un ciclo anotas lo que entra y lo repartes entre tus categorías. La primera vez las creas tú: la app solo trae el ahorro puesto y te pide un par más como mínimo. Está hecho a propósito, porque escribir tus propias categorías con tu propio dinero es el hábito que enseña este paso.

Desde ahí, cada gasto que registras descuenta de la categoría que le toca, y en la pantalla principal ves cuánto te queda disponible.

Repartir es el paso que más pereza da y el que más sirve. Cinco minutos al empezar te ahorran el resto del ciclo preguntándote en qué se fue.

Y no es una decisión de por vida: puedes cambiar el ingreso y el reparto en mitad del ciclo, sin cerrarlo. Los gastos que ya anotaste se quedan como están.

Cómo saber si vas a buen ritmo

Durante el ciclo, la pantalla principal responde una sola pregunta: cuánto te queda por gastar. Debajo desglosa de dónde sale ese número —lo que entró, lo gastado, lo apartado en ahorro y lo reservado en recurrentes— para que no tengas que creértelo a ciegas.

Y al lado va el dato que le da sentido: cuántos días faltan para el cierre. El mismo monto no significa lo mismo con tres días por delante que con veinticinco, así que la app compara los días que llevas con lo que llevas gastado y te dice si vas camino de pasarte.

Debajo, la lista de abajo cambia entre dos vistas: Categorías, cada una con su avance, y Movimientos, lo que llevas anotado. El hero no cambia al pasar de una a otra —el mismo anillo, el mismo disponible—: son dos maneras de mirar lo mismo, no dos modos de usar la app.

Si entra dinero que no estaba previsto

Una remesa, un trabajo suelto, un reembolso. Eso se anota como ingreso extra y sube lo disponible del ciclo, pero no vuelve a repartir nada: las metas de tus categorías siguen donde las pusiste.

Si no te lo gastas, no se pierde: al cerrar engorda lo que te sobró.

Y cuando se acaba

No hay botón de cerrar ciclo. Cuando llega la fecha, el ciclo rueda solo: al abrir la app te recibe el cierre, ves cómo te fue y se abre el siguiente.

En ese momento comparas lo que planeaste con lo que pasó de verdad, y con eso ajustas el reparto del que entra.