Documentación

El modelo

Lo que Thrymo no hace

Cinco ausencias que son decisiones, no huecos: nada de porcentajes, ni de comparar meses, ni de nube, ni de regañarte.

Repartir por porcentajes

Nunca vas a teclear un 20 %. Un porcentaje de un ingreso que cambia no dice nada útil: el 15 % de un mes flojo y el de uno bueno son dos cifras distintas, y ninguna te dice cuánto puedes gastar hoy en el supermercado.

Aquí siempre se habla en dinero. La renta son 100 y siguen siendo 100 aunque este mes entre más.

Comparar este mes contra el pasado

Dos ciclos con distinta duración o distinto ingreso no son comparables, y ponerlos uno al lado del otro solo produce culpa mal dirigida.

La comparación siempre es contra la meta que tú pusiste: ¿te alcanzó lo que habías presupuestado para el mercado? Esa pregunta sí tiene respuesta.

Un modo de solo registrar gastos

Se puede apagar el presupuesto en muchas apps y quedarte solo con la lista de gastos. Aquí no, y es a propósito: sin un reparto contra el que medir, anotar gastos es llevar un diario, no administrar tu dinero.

Nube, cuenta o sincronización

No hay servidor, así que no hay registro ni contraseña ni sincronización entre dispositivos. La pregunta razonable —qué pasa si pierdo el teléfono— se responde con el respaldo, que puedes cifrar y guardar donde quieras.

Regañarte

No hay rachas que romper, ni alarmas rojas persiguiéndote, ni mensajes sobre tu fuerza de voluntad. El descuadre se muestra y no corrige el ciclo siguiente; el veredicto de una categoría informa y no bloquea nada.

Es la decisión que sostiene todas las demás: una app que juzga se cierra y se desinstala, y una app cerrada no ayuda a nadie.